Nunca notaste como mis manos temblaban
al sentirte, al rozarte
Nunca notaste lo mucho que mis labios
deseaban tu boca
Nunca notaste que mis ojos no querían
dejar de mirarte
si todo era perfecto, si cada mirada,
tu sonrisa, todo en ti
me invitaba a quererte
pero nunca notaste lo que provocabas en mi
No hay comentarios:
Publicar un comentario