tomaste mi mano como tantas veces
mientras caminábamos hasta nuestro lugar,
ese lugar que fue testigo de nuestro amor
sabiamos que era el final, sin embargo sonriamos
como siempre mientras recorrimos el camino aquel
ambos lo sabíamos pero no queríamos aceptarlo
no queríamos que el mundo se enterara de ese adiós
tan triste y tonto, del final de un gran amor
no podíamos explicar el porque, pues ni nosotros entendíamos
sabíamos que era el final de un tonto amor
pero caminamos hacia aquel lugar tomados de la mano
sonriendo como siempre, claro,
ninguno de los dos quería hacer mas triste el adiós